Revista de Salud Ocular Comunitaria. Publicado 26 agosto 2016.

Servicios quirúrgicos en catarata: garantizar el acceso para todos

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Robert Lindfield Profesor Colaborador de clínica: El Grupo de Discapacidad y Salud Ocular, Londres, Reino Unido Robert.Lindfield@lshtm.ac.uk


El programa VISIÓN 2020 establece que todas las personas tienen derecho a ver. Esto significa que, independientemente de su estado de riqueza, educación, género, deterioro u otros factores; todo el mundo tiene derecho a maximizar su potencial visual.

No obstante, la evidencia sugiere que muchos grupos de la sociedad (por ejemplo, las mujeres, los que son pobres o discapacitados) con frecuencia no pueden acceder a los servicios de salud ocular. Cuando lo hacen, estos grupos desfavorecidos, a pesar de su mayor necesidad, experimentan una peor atención.

Proporcionar servicios de forma equitativa, que estén disponibles y al alcance de todos, ha sido una prioridad para el programa VISIÓN 2020 y para las organizaciones que apoyan esta iniciativa desde el año 1999.

Sin embargo, hay información limitada de que la cirugía de cataratas está llegando a estos grupos. Un estudio recientemente realizado por la London School of Hygiene & Tropical Medicine1 solicitó a los hospitales oftalmológicos de todo el mundo informes sobre la agudeza visual preoperatoria de las siguientes 100 cirugías de cataratas que se realizar. Incluso en los hospitales de los países más pobres, donde la prevalencia de la ceguera por cataratas era elevada (y por lo tanto mayor la necesidad de cirugía), solo el 40% de las operaciones se hicieron en personas que estaban ciegas debido a cataratas.

En cambio, los hospitales ofrecían cirugía a las personas que aún no estaban ciegas, lo que es difícil de justificar teniendo en cuenta que había muchas personas ciegas que necesitaban una operación con más urgencia.

La lucha contra la desigualdad de acceso a la cirugía de cataratas para las mujeres ha sido una prioridad para el programa VISIÓN 2020 desde su creación

Tres centros oftalmológicos de Uganda revelaron que de las 2.800 operaciones de cataratas realizadas en el año 2013, el 50,2% fueron en mujeres. La Oficina de Estadísticas de Uganda estima que el 56% de los ugandeses mayores de 50 años son mujeres. Esto sugiere que las mujeres no tienen el mismo grado de acceso a la cirugía de catarata que los hombres. Este es un hallazgo que se repite en otros lugares.

Los estudios más recientes de la Evaluación Rápida de la Ceguera Evitable (también llamado RAAB por sus siglas en ingles) arrojan resultados similares. De manera casi uniforme, estos estudios revelan que el número de hombres a los que se ha practicado cirugía de cataratas es mayor que el de las mujeres, pese al hecho de que hay más mujeres en los grupos de mayor edad. Esto sugiere que a los hombres les resulta más fácil utilizar (y pagar) los servicios que se ofrecen.

Hay muy poca información sobre la pobreza y el acceso a la cirugía de catarata. Sabemos que la cirugía de catarata contribuye a la reducción de la pobreza, pero también se cree que las personas que viven en la pobreza tienen menos probabilidades de acceder a los servicios. Desafortunadamente, no se recopila mucha información acerca de estas personas, y pocos estudios se han enfocado en cuáles serían las mejores formas de reducir los obstáculos que se tienen para buscar atención médica.

Entonces, ¿por qué parece que no hacemos frente a la desigualdad de los servicios de cirugía de cataratas? Es evidente que se está logrando un progreso en la sostenibilidad financiera dentro de los hospitales. Esto se logra a menudo pidiendo a los pacientes adinerados a que financien el costo de las operaciones de los que son demasiado pobres para pagarla. Para que esto funcione, los pacientes pudientes deben ser atraídos a los hospitales locales y hay una variedad de tácticas exitosas para lograrlo. Al mismo tiempo, la evidencia anecdótica sugiere que los hospitales también están reduciendo los costos mediante el cierre de los programas que se dirigen a grupos de difícil acceso. Esto implica que muchos hospitales están invirtiendo en la atracción de los ricos a expensas de los más necesitados. Esto se confirma en el estudio LSHTM1.

Generar sostenibilidad financiera es bueno, ya que es una subvención cruzada para las operaciones de cataratas de las personas que no pueden pagarlas. Sin embargo, a menos que los hospitales hagan un esfuerzo consciente para llegar a los grupos de difícil alcance, la desigualdad se extenderá.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que las personas de sectores desfavorecidos tienen dificultades para hacer uso de los servicios, sobre todo porque en general se espera que las personas paguen parte del costo de su propio tratamiento. Se cree que este “gasto de bolsillo” en salud lleva cada año, en los países de bajos ingresos, a 100 millones de personas a la extrema pobreza.

El costo también impide que las personas que ya están en la pobreza tengan acceso a estos servicios2. Un estudio reciente para evaluar el impacto del costo del uso de los centros de cirugía de catarata en Nigeria3 indicó que los costos indirectos de la operación(incluido el transporte, la comida y el gasto de traer un acompañante) es casi el doble de su costo directo.

Para abordar estas cuestiones, la OMS ha introducido el concepto de “cobertura universal de salud”, por medio del cual los sistemas de salud apoyan el acceso equitativo de los servicios haciendo que sean asequibles y garantizando a la vez su alta calidad. El foco principal de la cobertura universal de salud está en asegurar que los gastos de bolsillo se mantengan lo más bajo posible y que nadie quede en la pobreza como resultado de los gastos de salud o queden excluido de la asistencia sanitaria debido a sus costos.

Las Naciones Unidas ha adoptado una resolución sobre la cobertura de salud universal que insta a los gobiernos a avanzar hacia la prestación de servicios de atención sanitaria asequibles y de buena calidad a los que todos puedan acceder.

Como miembros de la comunidad de salud ocular, es nuestra responsabilidad apoyar esta resolución y promover la acción hacia el acceso universal a la salud de los ojos. Esto significa abogar con colegas de otros sectores de la salud y con los gobiernos, con organizaciones no gubernamentales y empresas para asegurarse de que nadie esté excluido de la atención ocular esencial debido a su edad, género, capacidad o estatus socioeconómico. Esta es la única manera de garantizar que las personas más necesitadas, incluidas las de grupos marginados, tengan acceso a servicios asequibles y a cirugías de catarata de alta calidad, que les permita maximizar su potencial visual y alcanzar el objetivo del programa VISIÓN 2020.

Referencias

1 Shah SR Gilbert CE, Razavi H, Turner EL, Lindfield RJ. Preoperative visual acuity among cataract surgery patients and countries’ state of development: a global study. Bull World Health Organ. 2011;89:749-756

2 Rabi’u MM, Muhammad N. Rapid assessment of cataract surgical services in Bimin-Kebbi local government area of Kebbi State, Nigeria. Ophthalmic Epidemiology. 2008;15(6):359-65

3 Ibrahim N. Impact of cost on uptake of cataract surgery in Zamfara State, Northwest Nigeria. A disser¬tation submitted in fulfilment for the award of MSc-PHEC. London School of Hygiene and Tropical Medicine. 2013

Otras lecturas

Whitehead M: The concepts and principles of equity and health. Int J Health Sery 1992, 22:429-45.