Revista de Salud Ocular Comunitaria. Publicado 22 enero 2018.

EDITORIAL: IAPB/ Visión 2020 “La retinopatía diabética en América Latina”

Dr. Francisco G. Martínez Castro Responsable América Latina del Programa IAPB/Visión 2020 fmartinezcastro2@yahoo.com.mx
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Soy testigo de los beneficios del Programa VISION2020 (V2020) en América Latina (A.L.), desde que asistí a su 1ª reunión en Nueva York en septiembre de 1999. Esta reunión se orientó principalmente en diseñar estrategias para reducir la ceguera prevenible, siendo su primer reto identificarlas debido a que es una población en continuo crecimiento y con gran biodiversidad en cada país. Numerosos encuentros con organizaciones y personas claves ya han acontecido para consensuar acuerdos, así luego de trabajar por más de 15 años son visibles muchos logros. Entre todos, el logro más significativo continúa siendo difundir el Derecho Universal a la Visión con Equidad y Excelencia entre los responsables de: organizaciones gubernamentales (OG), organizaciones no gubernamentales (ONGs), clase profesional, industria oftálmica y población en general. Todo esto ha logrado mover conciencias y voluntades en esa dirección. Luego de haber disminuido algunas de las causas de ceguera en A.L. se han despuntado nuevas, una de ellas es la retinopatía diabética; hoy considerada como epidemia sin control. Por ello la Estrategia Regional 2017/2019 define entre las dos primeras prioridades el incrementar la tasa de cirugía de catarata (TCC) y dar solución a los defectos refractivos no corregidos; pues de lograrse una detección temprana y contar con los recursos para atenderlos se podría manejar el 70% de los casos clasificados como ceguera reversible. Sin embargo, las otras dos prioridades, el glaucoma (G) y la retinopatía Diabética (R.D.), son causas importantes de discapacidad visual y de ceguera no reversible, generalmente por no lograrse el diagnóstico y tratamiento temprano. La coexistencia de catarata en pacientes con diabetes mellitus (D.M.) debe considerarse siempre “patología de alto riesgo”, particularmente si se acompaña de un mal control metabólico. Antes de toda cirugía oftalmológica hay que descartar la coexistencia de R.D.; hace más de 30 años se cuenta con evidencia que indica que posterior a la cirugía de catarata la retinopatía podría progresar rápidamente causando incluso ceguera; ceguera que pudo prevenirse. Se realizaron numerosas advertencias por organizaciones supranacionales en los años 90 como el Concilio Internacional de Oftalmología (C.I.O.) y por la Federación Mundial de Diabetes (FMD), divulgando este riesgo y sugiriendo explorar nuevos modelos de atención en A.L. Otra advertencia: el editorial del año 2000, el cual anunció que 1 de cada 3 niños nacidos en el siglo XXI padecerían de D.M. tipo 2, dato que lamentablemente ya lo estamos confirmando al observar cada vez más diagnósticos de esta patología en la población menor a los 18 años. Sin embargo, a pesar de todo esto aún no estamos reaccionando adecuadamente ante estas evidencias tan alarmantes. Los avances en epidemiología son el sustento de la planeación en estrategias de Salud Pública, pues además de proyectar números duros consideran también los costos directos e indirectos. En R.D. estos costos son alarmantes para la familia del paciente, por ser esta la 1ª. causa de ceguera no reversible en la población económicamente activa. Nuevas herramientas como los estudios RAAB (Rapid Assessment of Available Blindness) en A.L. han logrado evidencia confiable sobre las patologías dominantes en la región. De los estudios realizados en México, bajo el liderazgo del Dr. Pedro Gómez Bastar, se obtuvieron cifras superiores al 20% de D.M. y una prevalencia de R.D. del 36.2% en diferentes sectores. Estos estudios coinciden en que hay deterioro en la calidad de vida del paciente. Para A.L. que cuenta con una población aproximada de 629 millones entre 19 países con diferente biodiversidad, se exponen posibles sugerencias realistas que podemos compartir a los sistemas oficiales de salud con la finalidad de contribuir en modificar esta epidemia.

1. Las posibles soluciones a los problemas de salud global se podrán alcanzar por la contribución decidida de la clase profesional médica/oftalmológica y la iniciativa privada.

2. Disminuir la incidencia de la R.D. es más sencillo, oportuno y de bajo costo, que pretender afrontar soluciones a una prevalencia con costos y resultados cuestionables.

3. Los programas para reducir la incidencia deben planearse a 10 años, idealmente en alianza con educadores en diabetes, entrenados en las filiales de F.M.D. de cada país o bien apoyando a los médicos en los congresos anuales de la A.D.A. (American Diabetes Association).

4. La educación del paciente y la familia es valiosa e indispensable, especialmente es necesario monitorear el impacto en cada sujeto, pues ello brinda la oportunidad de hacer ajustes.

5. Integrar un manejo multidisciplinario (integral) de cada paciente, ya que los modelos de atención tradicional orientados a resolver complicaciones (prevención terciaria) de la patología sistémica, no consiguen iguales resultados que el de un manejo integral.

6. Incluir en el programa académico de las residencias de oftalmología charlas en Salud Pública para contar con nuevos oftalmólogos que puedan garantizar la salud visual de la población en riesgo.

7. Lograr alianzas con grupos afi nes como los endocrinólogos, internistas, personal de contacto de primera vez, organizaciones de apoyo o grupos afi nes como los educadores en diabetes. Además es importante la promoción de guías de buenas prácticas en sus reuniones y congresos.

8. Integrar la telemedicina como un recurso valioso en la detección de R.D., solución ideal para llegar a comunidades marginales. Ya existe buena experiencia con la telemedicina en A.L.

9. La abogacía está orientada a defender ante los responsables de las organizaciones gubernamentales de la salud el manejo de las causas prevenibles de ceguera. Si bien se requiere de perseverancia, ello no es sufi ciente, por lo que sugiero hacer abogacía a todos los niveles, incluyendo hacia el interior de nuestras organizaciones médicas, a la industria y ante todo aliado que tenga orientación o intereses afi nes.

10. La IAPB / VISIÓN2020 (International Agency for the Prevention of Blindness) cuenta desde el 2012 con guías clínicas para A. L. en el manejo de la R.D. Este 2016 han sido revisadas, actualizadas y avaladas por el C.I.O. (Concilio Internacional de Oftalmología) bajo el liderazgo del Dr. Juan Verdaguer T. reconocido promotor de la prevención de la R.D., por la PAAO (Pan American Association of Ophthalmology) y por el Dr. Fernando Barría, líder panamericanista. Recomendamos conocerlas y promoverlas, son referencias confi ables y están disponibles en la página web de IAPB, PAAO y C.I.O. La guía actualizada 2016 eshttps://www.paao. org/images/Downloads/spanish/pdf/ GuiaClinicaRetinopatiaDiabetica2016. pdf o https://www.iapb.org/resources/ guia-practica-clinica-de-retinopatiadiabetica-para-latinoamerica/

11. La trasparencia en el desempeño, será indispensable para exhibir y compartir los resultados con la fi nalidad de ganar empatía y mover voluntades hacia esta causa.

12. El lema empleado por la IAPB para celebrar el Día Mundial de la Visión este año fue “Juntos seremos más Fuertes”, por lo que debemos buscar alianzas y colaboración para que estas iniciativas logren vencer el desafío de disminuir la ceguera por retinopatía diabética. Encontrará valiosa información en el contenido de este número, gracias a la contribución de colegas con amplia experiencia que generosamente nos la comparten. Confío esta revista será de utilidad para cada lector.