Revista de Salud Ocular Comunitaria. Publicado 23 agosto 2016.

Llegar a las personas que no utilizan los servicios de oftalmología

Photo cortesia Visualisa, Guatemala
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Síntesis de un artículo escrito por Martine Donaghue en la Revista Salud Ocular Comunitaria, Volumen 12 Fascículo


Las personas con problemas de la vista de la India, Nepal y Gambia dieron las siguientes como razones principales para no buscar tratamiento:

• temor (a que la cirugía pueda dañar o “arruinar” los ojos, o temores diversos)

• imposibilidad de dejar postergadas las responsabilidades familiares o laborales por las recomendaciones postoperatorias

• costo del tratamiento

• sentir que pueden arreglarse, que el tratamiento no es necesario

• demasiado viejo

• fatalista: “La voluntad de Dios”

• nadie que los acompañe

• la distancia y falta de transporte

A pesar de las diferencias en los contextos geográficos y culturales, hubo un notable consenso de opinión del motivo por el qué no buscan tratamiento.

Los proveedores tienden a atribuir la escasa demanda de los usuarios a una falta de conocimiento de la disponibilidad de tratamiento y beneficios. La falta de conocimiento o comprensión puede explicar una parte de la falta en el uso de los servicios de oftalmología, pero no es la causa fundamental. Es sabido que el escaso uso del servicio se produce también entre las comunidades con un buen conocimiento de los problemas de los ojos y las opciones de tratamiento.

Otra opinión generalizada es que las personas tienen que estar motivadas para buscar tratamiento. Los individuos están motivados, pero sus motivaciones pueden diferir de las de la comunidad de prestadores. Cuando se ven en contexto, muchas de las razones dadas anteriormente empezarán a tener sentido.

1 Temor

El temor a que un tratamiento como la cirugía de catarata pueda “arruinar” los ojos puede no ser irracional. En respuesta a las preocupaciones sobre la calidad de los resultados de esta operación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda encarecidamente la necesidad de mejorar los sistemas de seguimiento y evaluación. Es bien sabido que “las malas noticias viajan rápido”. Por desgracia, los fracasos del tratamiento pueden afectar más las actitudes de la comunidad hacia la cirugía ocular que todos los ejemplos de éxito

2 Costos en tiempo y dinero

Hacer frente a los costos directos del tratamiento ha sido una de las principales preocupaciones de los prestadores de servicios y es un obstáculo muy importante para superar. Sin embargo, estos son solo una parte del costo que deben asumir los usuarios del servicio y sus familias. El concepto de “el tiempo es dinero” no es solo de dominio exclusivo de los profesionales de la ciudad. De hecho, tiene una realidad más aguda para las personas que viven en la pobreza. Buscar tratamiento implica dejar de lado las responsabilidades cotidianas. En una existencia basada en “trabajo hoy, como hoy” el tratamiento precoz es un lujo que puede ser inasequible. Los costos se multiplican cuando otros miembros de la familia están involucrados, ya sea para desempeñar su papel como cuidadores o para acompañar a la persona a la cirugía.

3 Actitudes hacia la vejez y el género

A menos que se encaren de manera activa, existe la posibilidad de que las actitudes negativas hacia la vejez y el sexo femenino se conviertan en una barrera más para el tratamiento. La catarata es una enfermedad relacionada con la edad. Teniendo en cuenta las previsiones demográficas y los patrones de expectativa de vida, muchas de las personas que requieren tratamiento quirúrgico serán mujeres (incluidas las viudas). En muchas comunidades, estas son las personas que tienen probabilidades de ser olvidadas.

4 “No necesito tratamiento: Yo me arreglo”

En mayor o menor medida, las personas informan que pueden hacerle frente y que no perciben la necesidad del tratamiento o cirugía. Esto también incluye a las personas que están ciegas de ambos ojos. Esto es algo sorprendente, pero una posible explicación es que se han adaptado a su discapacidad. Por otra parte, esta respuesta puede enmascarar barreras ocultas. Después de sopesar las ventajas y desventajas, no vale la pena molestarse: “Me las arreglaré”. En la actualidad, la explicación no es clara y exige una mayor exploración.

Conclusión

Tenemos que dar a conocer que actualmente hay escasa utilización de los centros quirúrgicos de cataratas por lo tanto es importante adoptar estrategias que promuevan la igualdad en la prestación, acceso y uso de los servicios oftalmológicos. Las personas que no utilizan los servicios de oftalmología saben por qué no buscan tratamiento. Por lo tanto, es fundamental que los prestadores pregunten y escuchen las opiniones de su comunidad.